Escuchar es una de esas capacidades humanas que, aunque aparentemente sencilla, esconde una complejidad profunda. Vivimos rodeados de palabras, conversaciones y sonidos. Sin embargo, en medio de tanto ruido, escuchar de verdad se ha vuelto casi un acto revolucionario. No basta con oír. No basta con asentir con la cabeza mientras la mente ya piensa en lo próximo que quiere decir. Escuchar, en su sentido más pleno, es abrir un espacio interno para que el otro exista sin interrupciones ni filtros apresurados.
Seguir leyendo «Los cuatro niveles de escucha según Otto Scharmer»A veces, hay momentos en los que sentimos que hablar no alcanza… Que nuestras palabras no son comprendidas… Que no hay eco del otro lado. ¿Te ha pasado? Estás contando algo importante, personal, íntimo, complejo… y la respuesta que recibes es un consejo apresurado, un juicio involuntario, una frase hecha. En esos momentos, más que respuestas, necesitamos es ser escuchados.
Aunque parezca sencillo, escuchar es una habilidad humana compleja y que requiere bastante práctica. Escuchar profundamente no es solo estar en silencio. Es una forma de presencia. Es abrir un espacio para la otra persona sin intentar controlarla, sin anticiparse, sin llenar los vacíos con nuestras certezas.
Seguir leyendo «Comunicación humana: escucha activa profunda»