Durante gran parte del siglo XX, la enseñanza estuvo fuertemente influenciada por modelos educativos desarrollados para niños y adolescentes; sin embargo, la expansión de la educación superior, la formación continua y el aprendizaje a lo largo de la vida planteó una pregunta fundamental: ¿aprenden los adultos de la misma manera que los niños?
Uno de los autores que abordó esta interrogante fue Malcolm Knowles, quien popularizó el concepto de andragogía como una forma de comprender las características particulares del aprendizaje en personas adultas.
Aunque sus planteamientos han sido objeto de debate y revisión, la andragogía continúa siendo uno de los marcos conceptuales más influyentes en educación de adultos, capacitación laboral, educación superior y desarrollo profesional.
¿Quién fue Malcolm Knowles?
Malcolm Shepherd Knowles (1913-1997) fue un educador estadounidense reconocido como uno de los principales referentes de la educación de personas adultas.
Durante su trayectoria trabajó en universidades, organizaciones comunitarias y programas de formación continua, observando que los principios pedagógicos tradicionales no siempre respondían adecuadamente a las necesidades de quienes aprendían en la adultez.
- A partir de estas experiencias desarrolló una propuesta que denominó andragogía, entendida como el arte y la ciencia de ayudar a aprender a las personas adultas.
- Su obra más influyente, The Adult Learner, publicada por primera vez en 1973 y actualizada en diversas ediciones, continúa siendo una referencia fundamental en este campo.
¿Qué es la andragogía?
El término andragogía proviene del griego aner (adulto) y agogos (conducir o guiar). Knowles utilizó este concepto para diferenciar la educación de adultos de la pedagogía, entendida tradicionalmente como la enseñanza dirigida a niños.
No obstante, el propio autor fue matizando esta distinción con el paso de los años. En sus últimas publicaciones señaló que pedagogía y andragogía no representan enfoques opuestos, sino dos extremos de un continuo. Dependiendo del contexto, la experiencia previa del estudiante y los objetivos del aprendizaje, una persona adulta puede beneficiarse tanto de estrategias más directivas como de enfoques centrados en la autonomía.
Esta evolución resulta importante, ya que una interpretación simplificada ha llevado, en ocasiones, a presentar ambas perspectivas como incompatibles, algo que el propio Knowles no sostuvo en sus trabajos posteriores.
Los supuestos del aprendizaje adulto
La propuesta de Knowles evolucionó con el tiempo. Inicialmente describió cuatro características del aprendizaje adulto y posteriormente amplió el modelo hasta consolidar seis supuestos que continúan siendo los más difundidos.
1. Necesidad de saber
Las personas adultas desean comprender por qué necesitan aprender algo antes de comprometerse con el proceso de aprendizaje. Conocer la utilidad, el propósito y la aplicación práctica de un contenido favorece la motivación y el compromiso.
2. Autoconcepto
A medida que las personas maduran desarrollan una mayor necesidad de autonomía. En consecuencia, suelen valorar la posibilidad de participar en las decisiones relacionadas con su aprendizaje, asumir responsabilidades y gestionar parte de su proceso formativo.
3. El papel de la experiencia
Una de las principales diferencias respecto del aprendizaje infantil es que las personas adultas disponen de un amplio conjunto de experiencias previas. Estas experiencias constituyen un recurso para construir nuevos aprendizajes, pero también pueden transformarse en fuentes de creencias, hábitos o supuestos que dificulten la incorporación de nuevas perspectivas.
4. Disposición para aprender
La disposición al aprendizaje suele estar relacionada con las demandas que las personas enfrentan en su vida personal, laboral o profesional. Por ello, los adultos tienden a mostrar mayor interés por aquellos aprendizajes que perciben como relevantes para resolver desafíos concretos.
5. Orientación al aprendizaje
Knowles plantea que los adultos privilegian aprendizajes centrados en problemas, situaciones reales y aplicaciones prácticas más que en la adquisición de contenidos descontextualizados. Esto explica la amplia utilización de metodologías activas en la formación de personas adultas.
6. Motivación
Aunque existen incentivos externos (como obtener un título, mejorar las oportunidades laborales o cumplir requisitos institucionales), Knowles sostiene que las motivaciones internas suelen ejercer una influencia especialmente significativa. Aspectos como el desarrollo personal, la satisfacción, la autoestima o el deseo de mejorar profesionalmente pueden transformarse en importantes motores del aprendizaje.
Aportes de la andragogía
La propuesta de Knowles contribuyó a modificar la forma en que muchas instituciones comprenden la educación de personas adultas. Entre sus principales aportes destacan:
- Reconocer las características específicas del aprendizaje en la adultez
- Valorar la experiencia previa como recurso pedagógico
- Promover una mayor participación del estudiante en su proceso de aprendizaje
- Favorecer metodologías centradas en la resolución de problemas
- Impulsar el desarrollo de programas de formación continua y educación permanente
Su influencia puede observarse actualmente en universidades, programas de capacitación, organizaciones públicas y privadas, educación técnica y procesos de desarrollo profesional.
Desarrollo posterior y principales críticas
A pesar de su enorme influencia, la andragogía también ha sido objeto de debate académico.
- Diversos autores señalan que muchas de las características descritas por Knowles no son exclusivas de las personas adultas, ya que también pueden observarse en adolescentes o incluso en niños cuando participan en contextos educativos adecuados.
- Asimismo, investigaciones posteriores indican que las diferencias entre el aprendizaje infantil y adulto dependen de múltiples variables, como la cultura, la experiencia, la motivación, el contexto social y el diseño pedagógico.
Merriam, Caffarella y Baumgartner sostienen que la principal contribución de Knowles no consiste en haber desarrollado una teoría universal del aprendizaje adulto, sino en haber impulsado un cambio profundo en la manera de comprender la educación permanente y el papel activo del estudiante.
Además, académicos como Brookfield o Pratt indicaron que la andragogía no es una «teoría» del aprendizaje propiamente tal (porque no explica “cómo” ocurre el proceso cognitivo), sino un modelo pedagógico/práctico o un conjunto de premisas para el diseño instruccional.
Vigencia actual
Más de cincuenta años después de la publicación de The Adult Learner, la andragogía continúa ocupando un lugar relevante en la educación de adultos.
- Aunque la investigación contemporánea reconoce que el aprendizaje adulto es más complejo de lo que inicialmente describió Knowles, muchos de sus principios siguen orientando el diseño de programas de formación, capacitación laboral y educación superior.
Actualmente, conceptos como aprendizaje autodirigido, aprendizaje experiencial, aprendizaje transformativo y aprendizaje permanente dialogan y complementan la propuesta original de Knowles, ampliando la comprensión sobre cómo aprenden las personas durante la adultez.
La andragogía en la era del e-learning
Muchos de los principios propuestos por Knowles han influido significativamente en el diseño de programas contemporáneos de educación de adultos, especialmente en modalidades de formación continua y e-learning.
Por ejemplo, el uso de microlearning (cápsulas cortas enfocadas en resolver un problema puntual), los casos de estudio prácticos y la navegación asincrónica son, de alguna manera, la aplicación directa del autoconcepto, la orientación a problemas y la motivación intrínseca del adulto.
Conclusión
La andragogía propuesta por Malcolm Knowles constituye uno de los marcos conceptuales más influyentes para comprender la educación de personas adultas. Su principal aporte fue desplazar el foco desde la enseñanza hacia las características del estudiante adulto, destacando la importancia de la experiencia, la autonomía, la motivación y la aplicación práctica del aprendizaje.
Si bien la investigación posterior ha cuestionado el carácter universal de algunos de sus supuestos, la propuesta de Knowles continúa ofreciendo un referente fundamental para quienes diseñan, facilitan o investigan procesos de aprendizaje en la adultez.
Referencias
- Knowles, M. S. (1973). The Adult Learner: A Neglected Species. Gulf Publishing.
- Knowles, M. S., Holton, E. F., III, & Swanson, R. A. (2020). The Adult Learner: The Definitive Classic in Adult Education and Human Resource Development (9th ed.). Routledge.
- Merriam, S. B., & Bierema, L. L. (2014). Adult Learning: Linking Theory and Practice. Jossey-Bass.
- Merriam, S. B., Caffarella, R. S., & Baumgartner, L. M. (2007). Learning in Adulthood: A Comprehensive Guide (3rd ed.). Jossey-Bass.
- Taylor, E. W., & Cranton, P. (2012). The Handbook of Transformative Learning. Jossey-Bass.
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